Que el estrés no te estrese

Ando estresado y eso me estresa mucho. ¿Cuántas cosas en nuestra vida cotidiana nos estresan? La incomodidad de levantarse temprano, el tránsito lento en las calles, o bien cosas mucho más graves como la pérdida de un empleo, ¡todo me estresa! Bueno, para entender al estrés primero tendríamos que conocer la definición del término, porque ya vemos que es demasiado amplio. Los académicos de la lengua definen al estrés como «tensión provocada por situaciones agobiantes, que nos provocan trastornos psicológicos a veces graves». O sea que el estrés es malo, ¿verdad? Pues sí, los especialistas se han cansado de decirnos acerca de los negativos efectos del canijo estrés, que nos provoca malestar y enfermedades fuertes.

Eso es lo que hemos aprendido, pero entre más me dicen que no me estrese, ¡más me estreso! Qué más quisiera yo que hacerles caso y no sentir esa tensión disparada por la preocupación, pero no puedo controlarlo. Para mí, estresarme es una reacción involuntaria y generalmente espontánea. No poder evitarlo me hace sentir culpable y me estreso más, ¿cómo le hacen los demás para controlarlo?

Un día me estresé tanto que busqué más información al respecto y me encontré con una serie de investigaciones realizadas por importantes psicólogos reconocidos mundialmente. Ellos aseguran que los efectos del  estrés en sí no son malos, ¡achis, ¿cómo está eso?!

Un enfoque diferente sobre el estudio del estrés indica, con resultados plenamente comprobados, que sus efectos son dañinos sólo si así lo piensas. Así es, los expertos aseguran que existe un lado positivo del estrés que ayuda a que el cuerpo sea más resistente y sano; todo es cuestión de tener una mentalidad adecuada con la que se procese la situación estresante.

Muy escéptico al principio, empecé a conocer más sobre este diferente enfoque científico sobre los efectos del estrés. Kelly McGonigal, psicóloga de la salud y autora del libro «El lado bueno del estrés» asegura que la idea no es hallar maneras de eliminar el estrés, sino que hay que hacerse mejores para reaccionar ante él. Al igual que cuando nos encontramos con sentimientos de tristeza o vulnerabilidad, lo que debemos de hacer no es tratar de acabar con ellos sino reconocerlos y aceptarlos con toda plenitud, porque son parte de nuestra vida y nos permiten salir adelante.

Con el estrés también tenemos dos caminos: Si lo vemos como algo que nos está dañando, así será; pero si lo vemos como una respuesta que nos prepara para tomar acción, para motivarnos y salir adelante, entonces el cuerpo está preparado para hacer lo que tiene que hacer ante la situación. Increíble pero funciona: un cambio en la perspectiva sobre el estrés cambia tus reacciones físicas en todo nivel.

En nuestro trabajo, por ejemplo, nos enfrentamos a retos que nos producen estrés. Esto es normal y no es dañino por sí mismo, pero si en nuestra mentalidad está en que esto nos va a perjudicar, entonces así será. El cuerpo se prepara para responder: ritmo cardíaco elevado, respiración acelerada, entre otras reacciones que en sí no son perjudiciales, pero nuestra mentalidad negativa lo cambia todo, porque si piensas que te hará daño, seguro que así será.

En algún momento hemos escuchado sobre la oxitocina, que es esa hormona buena que nos hace sentir bien y se libera cuando recibimos un abrazo. ¡Pues qué bonito! pero la oxitocina también se libera en grandes cantidades cuando nos estresamos, y a que no sabe usted para qué… pues porque nuestro cuerpo está biológicamente programado para buscar ayuda de otras personas cuando estamos estresados. Así que el estrés con mentalidad positiva nos hace más sociables; plenamente comprobado científicamente, ¿cómo la ve?

Como en todo en nuestra vida, lo más importante es el cómo tomamos las cosas. Nuestra mentalidad tiene el poder de crear nuestra realidad hasta el nivel físico. Si nuestra mente lo cree así, nuestro cuerpo también.

Así qué…

Con permiso: ya no gastaré tanta energía en tratar de evitar el espontáneo estrés sino buscaré la manera de aceptarlo y abrazarlo de la mejor manera para que me prepare física y mentalmente para avanzar y buscar ayuda cuando la necesite.

 

«Ve tras aquello que le dé significado a tu vida y confía en ti mismo de que podrás manejar el estrés que resulte.»

 —Kelly McGonigal

Psicóloga de la Universidad de Stanford

 

Acerca de Ricardo Espinosa Villarreal

El que crea que ya lo sabe todo en realidad no sabe nada, por eso siempre elijo aprender. Comparto lo que sé porque estoy seguro de que de eso se trata la vida.

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