«Por si acaso»: el peligro de desinformar

La información es muy poderosa, sobre todo en tiempos de crisis. Cuando surge una emergencia —como el terrible sismo que han sufrido ahora en la Ciudad de México y otros Estados del país—la información oportuna puede literalmente salvar vidas: para localizar personas, pedir apoyo, notificar emergencias, identificar hospitales y alertar sobre zonas de riesgo.

Esto deposita una responsabilidad enorme en cada emisor de la información, en cada persona que decide compartir algo retuiteando o publicando alguna imagen o texto. Ese pedazo de información que está generando o reenviando puede igualmente ser de gran ayuda o sumamente perjudicial. Si de por sí, enviar información en días «normales» sin verificar su autenticidad y exactitud es grave, en momentos de intensa crisis es, sin exagerar, un verdadero crimen.

Porque la gente que la recibe puede estar dejando de hacer algo urgente para atender la información falsa; porque en las crisis las redes de comunicación se saturan o bien, al reenviar la información se puede generar una psicosis colectiva. ¿Qué ganan los que generan esta información falsa? No lo sé, pero de lo que estoy seguro es que quienes recibimos la información tenemos la obligación de confirmar su autenticidad y pararla en seco si descubrimos que es falsa; es nuestro deber también evidenciar su falsedad.

«¿Y si sí es cierto?» Es el argumento más común de quien reenvía información no confirmada. Yo les digo: ¡no te quedes con la duda! Investiga si efectivamente es real y si la fuente es confiable, pero ¡antes de enviarla, no después! Si investigas bien y tienes la certeza de que la información es real, ¡adelante! Reenvíala a todos pero antes tienes que hacer tu chambita de buscarle.

La mayoría de las veces —yo diría un 90%— es facilísimo encontrar pistas para decidir si la información es real o no. Busca en todas las redes sobre el tema en cuestión, ¿existen inconsistencias de lugar, tiempos, fuentes, imágenes? Si es así, tómala como falsa y no la reenvíes. ¿La información hace referencia a instituciones y organismos oficiales? Pues busca en sus páginas y redes esa misma información para comprobar que sea real. Si no viene algo al respecto no es real, no la reenvíes. ¿La publicación tiene muchas faltas de ortografía? No la reenvíes, es muy probable que sea falsa.

Toma como regla general que la información que veas es falsa hasta que puedas demostrar lo contrario. Esto es una obligación para los medios de comunicación que pueden caer en el pecado de la desinformación por querer ser los primeros en difundir algo. No importa ser el primero si alguien puede resultar dañado, ¿verdad?

Ayudar mediante la información requiere un poco más de trabajo que sólo apretar un botón; se necesita ser ágil en buscar las evidencias y crearse un criterio sólido para determinar la veracidad de la información, cada vez con mayor rapidez y precisión.

Si no estás seguro, no reenvíes. Olvídate del «lo reenvío por si acaso» y aprende a investigar. Así te convertirás en un transmisor realmente útil en las redes y no en un peligro potencial.

Acerca de Ricardo Espinosa Villarreal

El que crea que ya lo sabe todo en realidad no sabe nada, por eso siempre elijo aprender. Comparto lo que sé porque estoy seguro de que de eso se trata la vida.

Te puede interesar...

Que el estrés no te estrese

Ando estresado y eso me estresa mucho. ¿Cuántas cosas en nuestra vida cotidiana nos estresan? …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *